Bueno, después de mucho tiempo (casi un año) y tras una entrada que he publicado hace unos minutos informo de que voy a intentar retomar un ritmo continuo con el blog. ¡¡Pero solo intentarlo!!. Espero que no me surja nada que me haga olvidarme de que tengo un blog y gente que me sigue (o me seguía jejeje). ¡¡Abrazos para todos!!
jueves, 26 de enero de 2012
Amistad
Últimamente tengo mucho tiempo libre. He terminado mis estudios y mientras busco trabajo y me voy incorporando al mundo laboral tengo mucho tiempo para pensar. Y, es por esto, que me ha venido una reflexión como la que quiero compartir hoy, y hacía mucho tiempo que no escribía nada.
Es curioso como mirando atrás voy viendo cosas (aparentemente) sin sentido. Mientras estaba terminando mis últimas asignaturas de la carrera, mis amigos tenían una especie de dilema. Ellos entendían que estaba ocupado y era algo importante, pero también "exigían" esa parte de mí que les entregué como amigo.
Durante la recta final de mis estudios, pasé por momentos de mucho estrés y nervios, y cometí el error de pagarlo con ellos justo cuando no debía ni se lo merecían pues me estaban dando todo su apoyo. Y lo más extraordinario de todo es que, una vez terminado y después de "reiniciarme" y tomarme la cosas con calma y tranquilidad, mis amigos de repente no están. ¿A dónde han ido? A ningún lugar, siguen donde siempre.
El problema es, que parecer ser que por mucho que haya intentado arreglar el daño que hice, por muchas explicaciones y discusiones que haya tenido para solventar mis errores de humano, por mucho que me arrastre e intente tener su atención, su contacto o simplemente cruzar un "hola" por teléfono o cualquier método moderno de comunicación no recibo nada.
Esto nos lleva a la situación actual, en la que me siento poco menos que violado. Sufrí por dañar a mis amigos debido a mis nervios y mi estrés. Acepté sus (no siempre con razón) criticas y quejas sobre mi comportamiento y hasta tuve que soportar como alguno de ellos me decía en mi cara algo así como "deberías cambiar tu actitud y ser como soy yo". Y resulta que ahora que vuelvo a ser el de siempre, el que todos querían y el que decían haber perdido entre libros y estrés, no hay nadie al que al parecer le importe.
Noto como aparentemente personas muy cercanas a mi, a las que consideraba partes vitales de mi existencia simplemente ya no están. Que las veces que he intentado hacerles entender que me siento abandonado y que solo con escuchar un "hola" de vez en cuando me podría volver a sentir querido, saber que están con sus vidas pero que sigo rondando en su corazón o su cabeza. Y lo único que recibí fue una y otra vez la misma palabra: "relájate". Últimamente odio esa palabra...
Cuesta mucho explicar todo lo que siento a raíz de este tema. Pero lo peor de todo, y lo que más me asusta, es que cada vez me empieza a importar menos lo que pase con esas personas. Que ya me da casi igual haber pasado de hablar día si y día también con una persona a que no me devuelva las llamadas, o no saber de ella durante días. Que ya no se cuente conmigo para nada y que se hagan planes en mi cara en los que no se me incluye ni se me invita.
Y al final, como siempre, el malo volveré a ser yo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)